Estoy cerrando el año con un aprendizaje MULTIPLICADO. En estos últimos días he aprendido más que en los últimos once meses, definitivamente todo es un proceso, y aunque a veces quiera que las cosas sucedan ya, he aprendido que todo tiene su tiempo y lugar. De esperar a alguien por mucho tiempo, pase a dejarlo libre, a entender que por más que quisiera yo no era lo que él necesitaba, ni el cumplía lo que yo necesito. ¿Si me dolió? BASTANTE, me aferre a una persona que sabía que no era para mí, pero en el fondo deseaba que lo fuera.
Me di cuenta, luego de darme muchas veces contra la pared, que no necesito algo que piense que es perfecto, por que he entendido que eso solo esta en mi mente, la vida no es perfecta, siempre van a haber pruebas que nos van a hacer mejores, que nos van a hacer cambiar. He entendido que necesito a alguien que me complemente, alguien que ame aun a pesar de sus imperfecciones, y que me ame aun a pesar de las mías también. Una persona que llevo años esperando, pero sé que pronto vendrá.
Creo que sigo y seguire aprendiendo que nada es perfecto, y que las personas que están en tu vida, es porque deben de estarlo. Que te sorprendes cuando no esperas NADA y te desilusionas cuando los esperas TODO. Que las personas que tienes al lado son las que necesitas, no necesariamente las que quieres, y que muchas veces recibes una palabra de aliento de la persona que menos esperas.

